1/4/09

Selectores “ID”

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Esta entrada, aunque breve y probablemente de escasa información para los avezados en “CSS”, contiene un concepto fundamental a la hora de crear nuestras hojas de estilo o modificar la plantilla que en su día escogimos como plataforma base para nuestro “blog”: los selectores “ID”.

En el diseño de nuestro código es conveniente separar –y así seguimos la norma—el código “HTML” y el correspondiente a las hojas de estilo “CSS”. ¿Por qué razón? Pues porque, en primer lugar, nos será más sencillo manipular el resultado final de nuestro “blog”; por supuesto esta afirmación se extiende a las más que seguras modificaciones posteriores; y en segundo lugar, para ayudar a que nuestro “blog” sea lo más accesible a cualquier tipo de terminal, incluso navegador.

Para lograrlo, es tarea imprescindible comprender tal concepto, pues una vez dominados nos será muy sencillo incluir cualquier tipo de elemento en nuestro “HTML” y posteriormente cómodamente editado a través de nuestra hoja u hojas de estilos. Pensemos en los “ID” como elementos “bloque”, que podemos colocar a nuestro antojo allí dónde queramos. Usémoslos pues, primero como tales. Una vez definidas las acciones y posición del mismo, es el momento de diseñar nuestra hoja de estilos. Así, si definimos un “ID” como por ejemplo, <… id= ‘mielemento’…> lo llamaremos para su diseño en nuestra hoja de estilos como #mielemento.  Sólo podemos usarlo una vez en nuestro documento. ¡Y mucho cuidado con los caracteres empleados!, pues sólo pueden estar formados por letras, números y guiones. Siempre comenzarán por una letra, y un apunte más: aunque no estoy del todo seguro, aconsejo que no se utilice, por ejemplo, #MiElemento como #mielemento, y viceversa. Es importante conservar la sintaxis; después de todo, estamos construyendo en una “web semántica”.

Este consejo podréis encontrarlo en cualquier publicación sobre “CSS”. En mi caso particular, mis fuentes son “Diseño web con CSS”, de Ralph G. Schulz y “CSS”, de Xavier Colomés Fornós; el primero de Marcombo, y el segundo, de Anaya.