Virgencita Sagrada, que en La Palma estás, protege a tu isla con tu abrazo puro, divino y de amor.
Sitio Real. Patrimonio Nacional. Valle de los Caídos, Abadía de la Santa Cruz.
Recuerdo con cariño tus viñetas de los náufragos y, sobre todo, los pilotos, aquellos comandante y copiloto que hacían volar nuestras sonrisas al compás de sus ingeniosas piruetas. Haces que vuelva a retomar rotulador y papel. Gracias, Forges.